Llega el verano y muchas familias se preguntan:
¿Seguimos con las terapias o hacemos una pausa hasta marzo?
Es una duda válida y frecuente. Las vacaciones implican un cambio de ritmo necesario, tanto para los chicos como para las familias. Pero también es importante considerar las necesidades particulares de cada niño, su evolución y el tipo de tratamiento que realiza.
¿Por qué la continuidad terapéutica puede ser importante?
En muchos casos, los tratamientos (ya sean fonoaudiológicos, psicológicos, psicopedagógicos, de neurorehabilitación o estimulación temprana) son procesos que se construyen paso a paso. Interrumpirlos bruscamente durante dos o tres meses puede:
Pero… ¿no necesitan descansar también?
¡Por supuesto! El descanso es necesario y saludable. Por eso, lo ideal no es pensar en términos absolutos (seguir o cortar), sino evaluar con el equipo terapéutico cuál es la mejor estrategia para cada caso.
Qué tener en cuenta para decidir
1. Edad y perfil del niño
En niños pequeños o con diagnósticos recientes, suele ser recomendable mantener cierta continuidad para reforzar aprendizajes clave. En adolescentes, puede haber más flexibilidad.
2. Objetivos terapéuticos actuales
Si el niño está en una etapa de avances sostenidos, puede ser conveniente sostener el trabajo. Si está en una etapa de mantenimiento, puede ajustarse el ritmo.
3. Recursos familiares y disponibilidad
El verano también es momento de descanso para las familias. A veces conviene reducir la frecuencia, o coordinar sesiones virtuales si hay viajes.
4. Espacios alternativos de estimulación
Colonias inclusivas, talleres artísticos o espacios recreativos pueden funcionar como complementos valiosos, especialmente si están guiados por profesionales con experiencia.
Algunas opciones posibles
La clave es el equilibrio
Las vacaciones no tienen por qué ser una interrupción total ni una continuidad forzada. Con diálogo, planificación y una mirada personalizada, es posible encontrar un equilibrio entre descanso y sostén terapéutico.
¿No sabés qué es mejor para tu hijo o paciente en verano?
Podés hablarlo con el equipo de IMENIC.